Nació en Tagaste en el año 354.De su padre heredo el carácter pasional y de su madre la sensibilidad y la inteligencia.
En su búsqueda incansable por la verdad, Agustín pasa de una escuela filosófica a otra sin que encuentre en ninguna de ellas respuesta a sus inquietudes.
Cuestiona algunos puntos del cristianismo (el problema del mal, la libertad, la calidad literaria de la Biblia que conoce…)
En su autobiografía habla de su juventud con cierta amargura y se avergüenza de su comportamiento.
A pesar de su búsqueda de la soledad y del aislamiento, la fama de Agustín se va extendiendo.
Es ordenado sacerdote y funda un monasterio donde se dedica a el estudio, la predicación y a escribir.
Los últimos años de su vida serán difíciles.
Agustín y la Teoría de la Relatividad
-SAN AGUSTIN Y SU TEORIA SOBRE LA RELATIBIDAD
Según el científico Roger Penrose, San Agustín tuvo una «intuición genial» acerca de la relación espacio-tiempo, adelantándose 1500 años a Albert Einstein y a la Teoría de la Relatividad cuando Agustín afirma que el universo no nació en el tiempo sino con el tiempo, que el tiempo y el universo surgieron a la vez.
-AGUSTIN Y EL EVOLUCIONISMO
Agustín, quien tuvo contacto con las ideas del evolucionismo de Anaximandro, sugirió en su obra La Ciudad de Dios que Dios pudo servirse de seres inferiores para crear al hombre al infundirle el alma, defendía la idea de que a pesar de la existencia de un Dios no todos los organismos y lo inerte salían de Él, sino que algunos sufrían variaciones evolutivas en tiempos históricos a partir de creaciones de Dios.
-EL TIEMPO Y LA ETERNIDAD
El tiempo es creación de Dios, antes de crear el cielo y la tierra no había tiempo. Este implica un pasado, un futuro y un presente. Pero el pasado ya no existe y el futuro aún no es. En cuanto al presente es un continuado dejar de ser, un continuo tender hacia el no ser.
Agustín acabará concluyendo que el tiempo existe en el espíritu del hombre, porque es donde se mantienen presentes el pasado, el presente y el futuro. Por ello los tiempos son tres: El presente del pasado, el presente del futuro y el presente del presente. No reside en el movimiento sino en el alma.
-DIOS Y EL HOMBRE
La filosofía agustiniana se centra en dos temas esenciales: Dios y el hombre.
Dios. Para llegar de la mente a Dios primero tenemos que preguntar al mundo, después volverse hacia uno mismo y por último trascenderse
El hombre. Agustín explora su misterio, su naturaleza, su espiritualidad y su libertad.
Belén María Puerta Muñiz 1ºAH
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